Ir al contenido principal

El fetichismo de la jerarquía

 

Difícil es hoy por hoy, entre el común de los mortales, imaginar un mundo ausente de poder. Las fanfarronadas y el discurso ególatra del hombre fuerte que gobierna el mundo parecen estar a la orden del día.

Poder, jerarquía. Dos conceptos que van ligados y se da por hecho el conocer su significado. Tan implícitamente cala la explicitud del discurso propio de los ejes vertebradores que dan sentido al gran conglomerado de la sociedad capitalista, que poco se profundiza en el sentido de los términos. El discurso en sí mismo ya de por sí se da por natural: La naturaleza humana es así, plantear cualquier alternativa es utópico.

La economía —toda ella sin distinción nos hacen creer— va ligada al sistema de producción capitalista. El ser humano es ‘‘un lobo para el hombre’’. Mucho se dice, poco se piensa.

Para comprender pormenorizadamente el mundo se hace necesario categorizarlo y sistematizarlo, ahí es donde cala precisamente ese discurso de legitimar la jerarquía como algo intrínsecamente implícito en la naturaleza humana.

No obstante, ¿cuántas veces en nuestra sociedad se nos propone la alternativa de la fuerza de lo colectivo frente al individuo? ¿Por qué imaginar un mundo en el que ser tu propio jefe y no uno donde no sean estos necesarios? La realidad no es tal y como la exponen, solo anda permeada por multitud de discursos que legitiman su propia naturaleza —el discurso se cree indistintamente, pese a que este sea fiel a la realidad o no—.

Decía Fisher: ‘‘Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo’’. Esto se da así porque el capitalismo nos ha vendido la idea de que sin él no puede existir mundo alguno. Lo que no expone es que el mundo es y será mucho más que un mero sistema de producción, que un mero parásito societario que permea y contamina cuerpos y mentes de quienes se ven afectados por él. El mundo gira, ha girado y girará mucho más allá de sistemas que se creen perpetuos.

Si hoy parece enorme, es porque su caída será titánica.

~ StaticTuesday

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sentido político de frontera

La frontera —estudiada en la historia como fenómeno social originalmente por Turner—, constituye una realidad en la que el día a día permanece separado por una barrera material presuntamente infranqueable y que limita la capacidad de acción dentro de unos márgenes determinados. Fronteras las hay de diversa naturaleza, no solo social o material; también mentales o existenciales. El propio proceso de no querer trascender o ver más allá de lo que presuntamente el entorno cotidiano ofrece, es al mismo tiempo una frontera infranqueable en sí misma; hasta que llega el día en el que se debe atravesar. La frontera como barrera mental cerrada que impide ir más allá de un entendimiento pautado y reglado —que circula sobre raíles—, es quizás la más peligrosa de todas a la hora de querer ver más allá de lo que hay. En un acantilado profundo y oscuro el fondo no se vería, siendo así que al no poder verse este no existe, ¿verdad? Ciertos patrones mentales lógicos de quienes pretenden ver la realid...

Apuntes sobre antropología histórica (I)

Lo que escribo a continuación, que titulé originalmente como Anarquismo, Estado de Naturaleza  y Nacimiento del Estado , son ideas sueltas que escribí allá por 2022 para aclarar algunas cosas. Las dejo por aquí referenciadas, pues considero que pueden servir para futuros acercamientos en relación al análisis de los estudios sociales que generen estas cuestiones. El texto original con algunas correcciones a continuación.   Cito textualmente de la obra de Malatesta Anarquía y el Método Anarquista los siguientes párrafos: (...) "El hombre evolucionaba hacia la solidaridad; mas esta evolución encontró un obstáculo que la desvió y la desvió aun de su finalidad; el hombre, cuando menos hasta cierto punto, por las necesidades materiales y primitivas, que eran las únicas que sentía entonces, descubrió que podía realizar las ventajas de la cooperación sometiendo a los demás hombres en lugar de asociarles; y como todavía eran potente en él los instintos feroces y antisociales here...